Facebook Twitter Google +1     Admin

Se muestran los artículos pertenecientes a Junio de 2012.

MASONES

20120604150206-masones.jpgDice D. Ricardo de la Cierva que no todos los masones son adoradores de Satanás pero sí todos los adoradores de Satanás son masones.

A lo largo de la historia lejana y reciente de nuestra España, los masones han tenido un protagonismo peculiar. La España cristiana y Católica que siempre se ha distinguido en su unidad de destino, ha sido combatida desde las más inusuales posiciones. Allí donde Cristo se ha testimoniado allí un masón se ha situado para combatir el Reino de Amor, Paz y Vida sembrado en los corazones bondadosos. Los masones pretenden ser un grupo selecto entre los que sólo unos pocos alcanzan el gran conocimiento reservado a aquellas personas de prepotente singularidad. Ideología maléfica que siempre ha combatido al cristianismo, desde dentro y fuera de las filas de éste último. A la masonería no le interesa una verdad sencilla y solidaria, un reino instaurado en el amor al que todos podemos acceder desde nuestra humilde sencillez y en el que todos nos realicemos en plenitud como miembros de la gran familia humana que somos.

Nuestra reciente historia situó a un servil masón en el poder legislativo de nuestra nación. La legalización del aborto, la destrucción de la familia, la incitación a la promiscuidad entre los jóvenes desde las estructuras formativas, las leyes sobre genética y biomedicina y casi la opresora ley de erradicación de la religión (¿libertad religiosa?), han situado nuestra nación al borde del paroxismo relativista, utilitarista y deshumanizado.

La triste realidad nos muestra que aquel servil masón, hoy postergado al olvido, ha sido relevado. Aquellos que hoy sostienen la administración y dirección de nuestra patria, no parecen animados a restituir el valor y nobleza que poco ha poco se ha ido arrebatando a nuestro pueblo. Quizás resulte que entre los masones lo único que les diferencia son los caminos ya que todos persiguen un mismo fin.

Etiquetas: , , , ,

PILAR

20120610110051-virgen-del-pilar-vip.jpg

¡Oh María! ¡Hija de Dios Padre!, amparad a la Iglesia, que desde su principio ha reclamado vuestra protección. Reconoced en ella la Esposa de vuestro único Hijo, que la ha rescatado con el precio de toda su sangre. Haced que resplandezca con tal brillo de santidad, que pueda presentarse digna de su divino Esposo, y del precio con que fue redimida. ¡Madre de Dios Hijo! que iluminas a todo hombre que viene a este mundo ¡Aurora brillante de este sol divino! disipad las tinieblas de la herejía y del cisma. Haced que todos sigan la luz de la verdad, y se apresuren a entrar en el seno de la verdadera Iglesia, donde juntamente con Jesús os conozcan con una viva fe, os invoquen con una esperanza firme, y os amen con un amor perfecto. ¡Esposa del Espíritu Santo, que ha reunido en un solo rebaño y en una misma religión, tantas y tan diferentes naciones!, derramad sobre los Principes cristianos y sus ministros la abundancia de gracias, de las que sois dispensadora. Penetrad sus corazones del espíritu de paz y de concordia, que al nacer vuestro hijo se anunció a la tierra. ¡Oh María, Templo de la Santísima Trinidad, toda pura y sin mancha en vuestra Concepción! Mirad con ojos de misericordia a la Nación Española, vuestra nación predilecta, que tanto habeis distinguido de las demás; a pesar de sus pecados, continuad siempre en amarla: mantenedla en la fe católica, apostólica y romana: conservadla en la unidad católica, a fin de que defendida por vuestra gracia de todo error estando al abrigo de toda disensión, y consagrada a servir a vuestro Santísimo Hijo y a Vos con un culto digno, pueda marchar constantemente al fin que le habeis prometido, y merecer teneros siempre por su Protectora en la tierra, y por su Reina y Corona en el Cielo. Así sea.

Omnipotente y eterno Dios, que te dignaste disponer que la sacratísima Virgen María, Madre tuya, entre coros de ángeles sobre esta columna de mármol, enviada del cielo, viniera viviendo en carne mortal: y que esta Iglesia fuese edificada para su honra por el Protomártir de los Apóstoles Santiago y sus Discípulos; te suplicamos por sus méritos e intercesión, nos concedas alcancemos fácilmente, lo que con toda confianza pedimos. Por tu Hijo Jesucristo que vive y reina con Dios Padre en la unidad del Espíritu santo por todos los siglos de los siglos. Amén.

¡Alabada sea la hora en que María Santísima vino en carne mortal a las tierras de España en la ciudad de Zaragoza!


Etiquetas: , , , , ,

EDUCACIÓN

20120618104740-educacion.jpg


Nuevamente llegamos al final de un curso y constatamos la terrible realidad del fracaso escolar y la desculturización de nuestros jóvenes. Década tras década, ley tras ley, se pretende cambiar el paradigma de la educación y transformar un sistema educativo en, lo que a mi entender será, un sistema productivo.

Los niños y jóvenes precisan de una formación adecuada y actualizada. Pero ello no quiere decir que la educación y formación de nuestros jóvenes deba de seguir una ideología determinada como la que observo en el trasfondo de las competencias básicas. Sí ideología.

Los sistemas educativos del pasado trataban, con mayor o menor acierto, formar personas y prepararlas para su realización humana integral, esto es, se formaba en atención a la integridad de la persona y a la libre disposición que cada uno ejerciera en la madurez sobre su vida y persona. Si es cierto que los métodos de enseñanza incidían en sistemas memorísticos y relacionales, que a priori no parecen haber funcionado tan mal. Aquellos que fueron educados bajo tales premisas son hoy también maestros, profesores, catedráticos y premios nóbeles.

Hoy parece que el objetivo de la escuela ya no es la formación integral del alumnado. Hoy parece que el fin de la educación y la formación ya no es dotar a la persona de aquellos conocimientos indispensables que contribuyan a su identificación y ubicación histórico-social en arras a la posible realización humana plena. Hoy parece que los niños y jóvenes son ya presa prematura del consumismo productivo y utilitarista ideologizado por unos cuantos.

La realidad, desconocida para tantos, es que el interes gubernamental estriba en mostrar la eficacia de las políticas educativas que implementan, sea al precio que sea. Nuestros jóvenes pasan de curso obligatoriamente aun cuando no hayan alcanzado los mçás mínimos objetivos de la etapa. Nuestros niños no son instruídos en la asimilación obligatoria de unos conocimiéntos básicos que les identifique con su historia, entorno e identidad social.Nuestros jóvenes, hoy serán evaluados por primera vez en base a unas competencias básicas, que ni si quiera aquellos que las idearon saben los criterios que se deben fijar para tal evaluación (de hecho cada centro consensuará los suyos propios.

El descerebramiento de los políticos dirigentes es terriblemente amenazador para la integridad humana y social de nuestra patria. Ley tras ley hemos constatado que los jóvenes cada vez tienen peor cultura y terminan las duversas titulaciones con claras y profundas deficiencias formativas. Hoy constatamos que reforma educativa tras reforma educativa el fracaso escolar, lejos de apaliarse, ha ido creciendo y enquilosando nuestro sistema educativo. Pero nadie da el brazo a torcer. Todos dirán "andamos en el buen camino"; "es preciso profundizar en la implementación competencial"; "hay fracaso escolar porque no evaluamos a los alumnos en lo que ellos ya saben".

Lejos de reconocer las bondades y virtudes de viejos sistemas e identificar aquellas deficiencias y necesidades de actualización, cada día, bajo las tesis progresista y la indiferencia neoliberal, se impone que lo nuevo y último es lo mejor.

Hoy nuestros jóvenes acaban sus ciclos formativos con escasas posibilidades, cada año con menos posibilidades. Hoy los jóvenes no saben, no quieren saber, porque el sistema educativo no les muestra la importancia de ser persona y de formarse como persona. Hoy el utilitarismo gobierna nuestras aulas y pretende gobernar las vidas de nuestros niños.

Etiquetas: , , , , ,

SUBYACENTE

20120619223428-subyacente.jpg

¡Hablábamos de ideología subyacente. No cabe duda que tras toda actuación político-social existe una ideología que respalda y motiva a los actores.

Y es necesario descubrir cuales son las motivaciones, para bien comprender cuales pueden ser los objetivos y fines reales que en tantas ocasiones no coinciden con los aparentemente mostrados.

El libro de Rocella y Scaraffia nos muestra un indicio de aquello a lo que realmente nos enfrentamos, como católicos, como españoles y como católicos españoles. Ellas lo presentan así:

"El rechazo a mencionar las raices cristianas del Viejo Continente en la Constitución Europea es un síntoma inquietante de una situación muy generalizada sobre la condición de los derechos humanos. Los derechos humanos, a los que hacen referencia todas las organizaciones internacionales, han ido perdiendo a lo largo de los años su característica originaria de código ético y su relación con la Revelación judeo-cristiana y con todo rastro de religión monoteísta.

Poco a poco se han convertido en la base ideológica de un relativismo totalitario que busca eliminar toda referencia a un derecho natural. Los propios derechos se han erigido en una especie de religión laica, de derecho positivo, sobre la que no hay nada parecido a un referente superior al que apelar en caso de conflicto. Ellos mismos son el fundamento, la forma organizada de la nueva conciencia colectiva, que es tal en cuanto negociable y modificable. En defensa de los derechos de la mujer se ha llevado una violenta campaña en contra de la natalidad en el tercer Mundo, y en nombre de la dignidad humana se cometen todo tipo de delitos contra los no nacidos o los que se consideran sin valor.

La Iglesia Cátólica, defensora siempre de los más débiles, se ha convertido, paradójicamente, en el principal enemigo de quienes supuestamente defienden estos derechos, porque desde el Vaticano se apela a una autoridad superior que permita juzgar estos derechos y los atropellos a los que están dando lugar."

Etiquetas: , , , ,

ESPLENDOR

20120621134055-esplendor.jpg

Cuando intentamos comprender el panorama que contemplamos en nuestro tiempo, es importante discernir con respecto a ciertos presupuestos que no podemos abandonar. La fe que fundamenta los criterios y los valores de los cristianos puede y debe entrar en diálogo con otras posturas que, por diversos motivos, encuentran sus referencias fuera de la experiencia religiosa o de la verdad revelada. Pero lo que tenemos que reconocer es que aquellas posturas que niegan la dimensión espiritual del ser humano y consideran a éste desde distintas perspectivas, siempre, con un transfondo materialista (utilitarismo, positivismo, relativismo, consensualismo, etc.), se mantendrán invariable e irremediablemente irreconciliables con los presupuestos ético-morales que fundamentan y configuran la dignidad para los creyentes. Una dignidad fundamentada en la carne, y ésta como cosa, jamás será conciliable ni equiparable a una dignidad que se ve fundamentada en el espíritu, y éste como ser fundamental.

"En algunas corrientes del pensamiento moderno se ha llegado a exaltar la libertad hasta el extremo de considerarla como un absoluto, que sería la fuente de los valores. En esta dirección se orientan las doctrinas que desconocen el sentido de lo transcendente o las que son explícitamente ateas".

Esta cita de la Éncíclica "Veritatis Splendor" nos sirva de referente. No podemos sino denunciar y poner al descubierto aquellas ideologías y doctrinas que buscan la perdición del hombre. No podemos sino rebatir y desmontar a aquellos cuya conciencia cerrada pretende eliminar todo vestigio espiritual de la vida de nuestros jóvenes y hermanos. No podemos sino "proclamar la Palabra, insistir a tiempo y a destiempo, reprender, amenazar, exortar con toda paciencia y doctrina. Porque estamos en el tiempo en que los hombres no soportan la doctrina sana, sino que, arrastrados por sus propias pasiones, se buscan una multitud de maestros por el purito de oir novedades; apartan sus oídos de la verdad y se vuelven a las fábulas. Nosotros, en cambio, portémonos en todo con prudencia, soportando los sufrimientos, realizando la función de evangelizadores, desempeñando a la perfección nuestro ministerio". (Cif. "Veritatis Splendor" 30)

Etiquetas: , , , ,

HÉROE

20120625152822-heroe.jpg

No es lo mismo creer en Dios que no creer en Dios.

Nuestra juventud se enfrenta cada día con más virulencia a la idea de que el ateísmo, en cualquiera de sus múltiples manifestaciones, es una opción de vida inicua para el desarrollo personal y la felicidad que todos buscamos realizar ya en esta vida.

Y es que sin Dios no hay Ley Natural que fundamente la dignidad todo ser humano.

Sin Dios no hay sentido trascendental de la vida y del propio ser humano.

Sin Dios no hay esperanza en vida eterna.

Sin Dios no hay una fuente de amor sobrenatural que nos garantice la vocación común en el bien y la felicidad.

Desde los parámetros juveniles puede presentarse como fácil prescindir en un proyecto de vida personal de Dios, de la Ley Natural, de la dignidad humana y de la vida eterna. Es más la ideología y corriente predominante hasta hace ver a la juventud que es conveniente prescindir de tales elementos que son presentados como intentos fracasados de fundamentaciones pasadas.

La realidad se presenta muy distinta cuando los años van pasando y el proyecto de vida sin Dios se va frustrando.

Quizás sea necesario que el fracaso de una generación de muestra a la siguiente de la necesidad de fundamentar la vida en una roca para que la construcción, que se dispone desde la juventud realizar, no se desmorone con el paso del tiempo y el embate de las tempestades.

Ser cristiano hoy para un joven es un reto desproporcionado. Desproporcionado porque para a los ojos de las corrientes y modas sociales los beneficios son bien pocos y los inconvenientes incontables. Pero esta desproporción es la que nos permite considerar hoy al joven cristiano, comprometido con su fe, con sus raices, con su identidad familiar, religiosa y católica, como un héroe, un cuasi mártir social.

Ver comulgar cada domingo a un joven, después de las tempestades y vientos que lo habrán azotado a lo largo de la semana, es para mí muestra más que suficiente de que Dios está con él; de que Dios realmente existe y se manifiesta tangíblemente entre nosotros; de que realmente la vida vale la pena vivirla en la plenitud de un sentido que solo la trascendencia divina a la luz del Evangelio de Cristo puede dar hoy, ayer y siempre, a culesquiera alma que se precie de ser verdadera y plenamente humana.

Etiquetas: , , , ,

FE

20120629145747-fe.jpg

El Año de la Fe proclamado por su S.S. Benedicto XVI se acerca. El próximo 11 de Octubre dará lugar su apertura.

El itinerario seguido por Benedicto XVI a lo largo de su pontificado parece que ha querido llevarnos desde los fines hasta los principios a través de las virtudes teologales.

"Deus Caritas est", "Spes Salvi", "Porta fidei"; el Amor de Dios que es nuestra Esperanza en la que depositamos nuestra Fe.

Ese Amor de Dios que es Caridad y que es el que nos presenta, como novedad radical, la Resurrección de Jesús, como primicia de la resurrección que esperamos al final de los tiempos. Fe que deseamos vivir y redescubrir como una adhesión singular a la persona de Cristo. Fe que es el presupuesto de nuestra esperanza y la propulsora de nuestras vidas hacia la Caridad eterna que deseamos alcanzar.

Jesús, único Salvador del mundo. Jesús nuestra salvación y la salvación del mundo. Sin exclusiones, pero sin relativismo alguno.

Fe, sí, en Cristo y en la Iglesia Católica, Iglesia en la que subsiste la Iglesia de Cristo y que, bajo el deposito de la fe,configura el contenido de nuestra fe, la cual que debemos hacer vida.

Fe de la Iglesia que no es otra que la fe en Cristo. Fe de la Iglesia que encontramos sin ambigüedades ni equívocos en el Catecismo. Catecismo para completar y entender nuestra fe en la trasformación de nuestras vidas al modo de la vida de Jesús, nuestras mentes al modo de la mente de Jesús, nuestro corazón y nuestra alma al modo del Sagrado Corazón de Jesús.

Fe para vivir en la Esperanza cierta de la Caridad que alcanzaremos por los méritos de Cristo y la Salvación en Él realizada. Caridad que una vez, más alla de la muerte, en la presencia de Dios es la única virtud que podremos conservar.

Fe, Esperanza y Caridad.

"Amor del asentimiento que es lo que santifica" como diría nuestro estimado Mons. Fernando Sebastián.

Etiquetas: , , , , , , , ,

Blog creado con Blogia. Esta web utiliza cookies para adaptarse a tus preferencias y analítica web.
Blogia apoya a la Fundación Josep Carreras.

Contrato Coloriuris