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VICTORIA

En esto consiste el amor a Dios: en que guar- demos sus mandamientos. Y sus man- damientos no son pesados, pues todo lo que ha nacido de Dios vence al mundo. Y lo que ha conseguido la victoria sobre el mundo es nuestra fe. ¿Quién es el que vence al mundo, sino el que cree que Jesús es el Hijo de Dios?
Este fragmento de la Primera Carta de Juan nos presenta la vida en una sencillez que maravilla nuestra esperanza. Tanto que nos gusta complicar y liar las cosas, enrevesarlo todo con planes complejos y posibilidades azarosas. El fin de la vida del cristiano; el amor a Dios, en la esperanza cierta de que habiendo nacido de Dios por el Santo Bautismo, a Él pertenecemos y en el venceremos a pesar de tanto bache y caída. Porque al fin y al cabo lo que vence al mundo, lo que vence al mal no somos ni tu ni yo, ni nuestras pequeñas ni grandes acciones u oraciones; lo que vence al mundo y catapulta nuestra vida la amorosa eternidad del Padre Dios es la fe en Jesucristo, la confianza depositada en aquel que todo lo dió por nuestro amor.
El que cree que Jesús es el Hijo de Dios es el que vence al mundo.
¡Que maravillosa sencillez! ¡Que distinto haríamos todo si siempre la tuvieramos presente!
DOCILIDAD

Para concretar, aunque sea de una manera muy general, un estilo de vida que nos impulse a tratar al Espíritu Santo ‑y, con El, al Padre y al Hijo‑ y a tener familiaridad con el Paráclito, podemos fijarnos en tres realidades fundamentales: docilidad ‑repito‑, vida de oración, unión con la Cruz.
Docilidad, en primer lugar, porque el Espíritu Santo es quien, con sus inspiraciones, va dando tono sobrenatural a nuestros pensamientos, deseos y obras. El es quien nos empuja a adherirnos a la doctrina de Cristo y a asimilarla con profundidad, quien nos da luz para tomar conciencia de nuestra vocación personal y fuerza para realizar todo lo que Dios espera. Si somos dóciles al Espíritu Santo, la imagen de Cristo se irá formando cada vez más en nosotros e iremos así acercándonos cada día más a Dios Padre. Los que son llevados por el Espíritu de Dios, esos son hijos de Dios.
Si nos dejamos guiar por ese principio de vida presente en nosotros, que es el Espíritu Santo, nuestra vitalidad espiritual irá creciendo y nos abandonaremos en las manos de nuestro Padre Dios, con la misma espontaneidad y confianza con que un niño se arroja en los brazos de su padre. Si no os hacéis semejantes a los niños, no entraréis en el reino de los cielos, ha dicho el Señor. Viejo camino interior de infancia, siempre actual, que no es blandenguería, ni falta de sazón humana: es madurez sobrenatural, que nos hace profundizar en las maravillas del amor divino, reconocer nuestra pequeñez e identificar plenamente nuestra voluntad con la de Dios. (Es Cristo que pasa, 135)
DIRECTOR

Tú -piensas- tienes mucha personalidad: tus estudios -tus trabajos de investigación, tus publicaciones-, tu posición social -tus apellidos-, tus actuaciones políticas -los cargos que ocupas-, tu patrimonio..., tu edad, ¡ya no eres un niño!... Precisamente por todo eso necesitas más que otros un Director para tu alma.
(Camino, 63)
San José María Escribá de Balaguer
CHAPUZAS

Es difícil gritar al oído de cada uno con un trabajo silencioso, a través del buen cumplimiento de nuestras obligaciones de ciudadanos, para luego exigir nuestros derechos y ponerlos al servicio de la Iglesia y de la sociedad. Es difícil..., pero es muy eficaz.
No podemos ofrecer al Señor algo que, dentro de las pobres limitaciones humanas, no sea perfecto, sin tacha, efectuado atentamente también en los mínimos detalles: Dios no acepta las chapuzas. No presentaréis nada defectuoso, nos amonesta la Escritura Santa, pues no sería digno de El. Por eso, el trabajo de cada uno, esa labor que ocupa nuestras jornadas y energías, ha de ser una ofrenda digna para el Creador, operatio Dei, trabajo de Dios y para Dios: en una palabra, un quehacer cumplido, impecable.
S. José María Escrivá de Balaguer
SOLEDAD Y SILENCIO

Cuando hay silencio, en uno más que en otro, cada uno en la casa que esté atiende a su negocio, a lo que ha venido, que es a tratar de su aprovechamiento espiritual, y académico. Pero cuando no hay silencio, entonces son las quejas, los corrillos, las murmuraciones, las amistades particulares que se fomentan con esas conversaciones y familiaridades; entonces es perder tiempo y hacerlo peder a los otros; y otros muchos inconvenientes que de esto se siguen, cuando no hay el silencio debido, parece casa de seglares, luego si hay silencio parece un paraíso, entrando por la puerta huele todo a santidad, levanta el espíritu y mueve a devoción a los que entran, dirán, verdaderamente el Señor mora aquí: esta es casa de Dios.
La soledad y el silencio es necesaria mucho o poco, pero necesario, quieres reformar tu vida de oración, refórmese uno en el silencio y yo le doy por reformado.
Cuando hablamos muchos entonces hallamos en el examen haber caído en muchas culpas: El que guarda su boca guarda su alma.
De un antiguo libro de vida religiosa.
CONSECUENCIAS

La oración –recuérdalo– no consiste en hacer discursos bonitos, frases grandilocuentes o que consuelen...
Oración es a veces una mirada a una imagen del Señor o de su Madre; otras, una petición, con palabras; otras, el ofrecimiento de las buenas obras, de los resultados de la fidelidad...
Como el soldado que está de guardia, así hemos de estar nosotros a la puerta de Dios Nuestro Señor: y eso es oración. O como se echa el perrillo, a los pies de su amo.
–No te importe decírselo: Señor, aquí me tienes como un perro fiel; o mejor, como un borriquillo, que no dará coces a quien le quiere. (Forja, 73)
Tu oración no puede quedarse en meras palabras: ha de tener realidades y consecuencias prácticas. (Forja, 75)
La heroicidad, la santidad, la audacia, requieren una constante preparación espiritual. Darás siempre, a los otros, sólo aquello que tengas; y, para dar a Dios, has de tratarle, vivir su Vida, servirle. (Forja, 78)
¡Gracias Jose María! ¡Gracias!
CONVERSAR

Para tu examen diario: ¿he dejado pasar alguna hora, sin hablar con mi Padre Dios?... ¿He conversado con El, con amor de hijo? –¡Puedes! (Surco, 657)
El único medio para conocer a Jesús: ¡tratarlo! En El, encontrarás siempre un Padre, un Amigo, un Consejero y un Colaborador para todas las actividades nobles de tu vida cotidiana...
- Y, con el trato, se engendrará el Amor. (Surco, 662)
"Quédate con nosotros, porque ha oscurecido..." Fue eficaz la oración de Cleofás y su compañero.
–¡Qué pena, si tú y yo no supiéramos "detener" a Jesús que pasa!, ¡qué dolor, si no le pedimos que se quede! (Surco, 671)
Espítiu Santo

La Santa Misa nos sitúa de ese modo ante los misterios primordiales de la fe, porque es la donación misma de la Trinidad a la Iglesia. Así se entiende que la Misa sea el centro y la raíz de la vida espiritual del cristiano. Es el fin de todos los sacramentos. En la Misa se encamina hacia su plenitud la vida de la gracia, que fue depositada en nosotros por el Bautismo, y que crece, fortalecida por la Confirmación. Cuando participamos de la Eucaristía, escribe San Cirilo de Jerusalén, experimentamos la espiritualización deificante del Espíritu Santo, que no sólo nos configura con Cristo, como sucede en el Bautismo, sino que nos cristifica por entero, asociándonos a la plenitud de Cristo Jesús.
La efusión del Espíritu Santo, al cristificarnos, nos lleva a que nos reconozcamos hijos de Dios. El Paráclito, que es caridad, nos enseña a fundir con esa virtud toda nuestra vida; y consummati in unum, hechos una sola cosa con Cristo, podemos ser entre los hombres lo que San Agustín afirma de la Eucaristía: signo de unidad, vínculo del Amor. (Es Cristo que pasa, 87)
San Jose María Escribá de Balaguer
PRESENCIA

La presencia singular de una persona en el acontecimiento histórico de la Restauración de la Orden de los Hermanos de Nelén y en la Canonización de nuestro Hermano Pedro la encontramos en la perso de D. Luis Álvarez, sacerdote, el restaurador de la institución religiosa de nuestro Santo, "Hermanos Nethlemitas".
Dio toda su vida, todos sus bienes materiales para esta causa restauradora que es recobrar un patrimonio de la Iglesia y un bien de la sociedad.
Sus últimos años postrado en cama, inmovil, impedido, con una gran invalidez física, sin más comunicación que el oído, la vista y el apretón de manos. Un mártir de la cama, rodeado y asistido entrañanlemente por sus hermanos religiosos.
Toda una vida inmolada, ofreciéndose hora a hora, día a día, en silencio y en plena comunicación y gratitud a Dios por la tarea que le encomendó.
¿Qué mayor ejemplaridad de un restaurador para sus religiosos? ¿Qué mayor presencia espiritual y más singular en la canonización de su fundador? ¿Qué mayor testimonio de un hijo fiel a la Iglesia de Tenerife? ¿Y qué ciudadano más digno, que honre más a Canarias y a todos los laicos cristianos, sacerdotes y religiosos para gloria de Dios y de su Iglesia?
Fernando Lorente, o.h.
Capellán de la Clínica San Juan de Dios
Hoy Fray Luis de la Cruz en el día de la Asunción de María, nuestra Virgen de Candelaria;
¡Ruega por nosotros!
BETHLEMITA

Fue la patria de Fray Rodrigo de la Cruz la ciudad de Marbella. Nobilísima casa la que le acogió reconocida en su origen en la Casa de los señores Duques de Alba y Condes Duques de Benavente.
Rodrigo Arias Maldonado de Góngora y Córdova, participó al mando de una compañía de Corazas Españolas en la toma de Cambriles. Fue después Capitán General, gobernador de Costa Rica. Retirosé a una vida licenciosa a la actual Antigua Guatemala, donde la Divina Providencia le tenía preparado un trascendental encuentro con el Santo Hermano Pedro de San José de Betancour.
Todo lo dejó Fray Rodrigo, de gobernador de Costa rica pasó a limpiador de caballerizas, servidor de pobres e indios extenuados; todo lo despreció hasta humillarse públicamente sin reparo, tras los pasos de Cristo de la mano de Pedro de Betancour.
Por la compañía del miserable Hermano de Belén todo lo desdeñó; abandonó el concurso de Condes, Duques y Marqueses; sus estimaciones las conmutó por desprecios; sus abundantes riquezas por una miseria mendiguez; y todo lo ejecutó tan gustoso y constante en su vocación.
A los dos meses de recibir el hábito de las manos del Hermano Pedro, le llega el nombramiento, por parte de Carlos II, de Marqués de Talamanca junto a un arcón con doce mil ducados de Plata. Renunció a estas honras y tesoros. Fray Rodrigo era ya de Cristo, era ya del Santo Hermano Pedro, era ya Bethlemita.
SANTIDAD

De los escritos de Santa María Magdalena de Pazzis
6 de julio de 2006
La esposa de Jesucristo debe asemejarse a los sabios del mundo los cuales tienen escondido el dinero. También ella debe amasar en el corazón los tesoros de las buenas obras, escondidas a los hombres y abiertas sólo a Dios. Esta es la manera más segura de atesorar para el cielo.
13 de julio de 2006
El más breve y el más eficaz ejercicio de traer a Dios en el alma es el de alejarse infinitamente de cualquier clase de imperfección, huyendo hasta de la misma sombra del pecado.
20 de julio de 2006
La mínima imperfección, aunque sea tan poca cosa como un cabello de la cabeza, impide notablemente la íntima unión con Dios.
27 de julio de 2006
El alma debe tener dos ojos interiores: uno para conocer la enormidad de sus defectos y otro para ver continuamente los beneficios que recibe de Dios, el poco provecho que consigue, y que a cualquier otro le reportaría mayor utilidad.
Santa María Magdalena de Pazzis
Fue educada en un ambiente de sólida piedad. Entró en el Carmelo a los 15 años, donde llevó una vida oculta de oración y abnegación, tenía el don de profecía.
Rogaba ardientemente por la reforma de la Iglesia, su lema era padecer y no morir porque Dios es Amor.
Dirigió por el camino de la perfección a sus hermanas de comunidad, abrazada del amor de Dios porque el Amor no era amado.
Santa María Magdalena de Pazzi no dejó escritos pero sí nos legó los relatos de cuanto le sucedía. Se conservan cinco libros en las Carmelitas de Florencia: Los Cuarenta días, Los Coloquios, Las revelaciones e inteligencias, La Renovación de la Iglesia, La Prueba, Avisos y sentencias y Cartas familiares.
Célebre por sus carismas, murió en 1607 a la edad de 41 años y 24 de carmelita. Su cuerpo se conserva incorrupto.




