SUBORDINACIÓN
No entiendo bien la verdadera intención del documento del Dicasterio para la Doctrina de la Fe "Mater Pópuli Fidelis". Lo que si puedo constatar son sus efectos que comienzan a ser notorios; éstos podemos diferenciarlos claramente en 2 tipos:a) Aquellos efectos que han propiciado una mayor reflexión y afirmamiento de la devoción y amor del pueblo cristiano a su madre la Santísima Virgen María.
b) Aquellos otros resultados que han dado pie a que muchos en nuestra Iglesia se destapen como lo que son, verdaderos protestantes adaptados a unas circunstancias de vida eclesial impuesta en sus vidas.
Los efectos del primer tipo nos llevan a reafirmar lo que la Iglesia siempre ha afirmado que María, la Plena de Gracia, ha tenido un papel clave en la obra de la Redención realizada de una vez para siempre por un Dios que es Padre y es Amor, es Hijo y es Perdón, es Espíritu Santo y es Verdad.
Que el papel de María como Mediadora y Redentora nuestra está siempre subordinado a Dios en Jesucristo es algo que todos los fieles católicos de todos los tiempos siempre han tenido claro, a pesar de que en muchas ocasiones no cuentan con la alfabetización necesaria para entender el enrevesado lenguaje que teólogos y dicasterios habitúan a utilizar.
Por otro lado tenemos aquellos resultados que son los que más deberían haber esperado los autores del documento. Se afirma desde nuestras cátedras católicas que María ni es Corredentora ni Mediadora de nada. Tristemente esto es así, basta darse una vuelta por blogs y publicaciones progres sobre este respecto en internet.
El Pueblo de Dios escucha y obedece, pero no es tonto. Que el título de Redentora sea utilizado habitualmente, abierta y literalmente, para referirse a nuestra buena y dulce Madre desde el Siglo X, debería inducir a algunos a fiarse más de la fe del pueblo. ¿Alguien se atreverá a negar que María permaneció con su Hijo a los pies de la Cruz?¿Alguien duda acaso que una espada atravesó su alma?
Claro está que dentro de la mente y el corazón de aquellos que buscan la liquidación de la "Traditio", no cabe el considerar que tenemos claro que la mediación y redención de nuestras almas en y por María siempre está subordinada al único Redentor y Mediador que es su hijo Jesucristo. ¿Qué cómo es ésto, pues parece contradictorio? Tan contradictorio como el misterio de un sólo Dios en tres personas; 1+1+1= 1.
La derrota protestante alcanza un nuevo hito. Pues para ellos está claro que si María ni es mediadora ni redentora, tampoco la Iglesia es mediadora ni redentora. Y si la Iglesia no fuera mediadora ni redentora Lutero llevaría razón.
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