MARTINI

Hoy me han dejado la copia de un artículo del diario El Pais, en el que como ya es habitual tergiversan y manipulan el pensamiento, las palabras y la propia identidad, en este caso la del Cardenal Carlo Maria Martini.
El titular afirma "Martini pide la reforma de la Iglesia" y como subtitular continúa: "El influyente cardenal elogia a Lutero, difiende el debate sobre el celibato y la ordenación de mujeres y reclama una apertura del Vaticano en materia de sexo".
Como ya es habitual en la prensa tergiversadora y manipuladora el artículo se basa en escasos entrecomillados completamente fuera de contexto, y que de ninguna manera responden a la rotundidad de la afirmación expuesta en el titular.
El propio articulista manipulador, Juan G. Bedoya, nos da las claves para vislumbrar la realidad que se encuentra tras la noticia:
a) "(Martini) Hoy retirado y enfermo -acaba de dejar Jerusalén, donde vivía dedicado a estudiar los textos sagrados, para ser atendido por médicos en Italia-, se limita a pedir a Dios que no le abandone". (Parece ser que Martini no ha hecho nuevas declaraciones, y si se limita a pedir a Dios que no le abandone, ¿cómo puede pedir la reforma de la Iglesia como asegura el periodista?)
b) Martini "vuelve a la actualidad porque se publica en Alemania el libro Coloquios Nocturnos en Jerusalén;" cuyo autor resulta ser Georg Sporschill y no el propio Martini.
De esta forma el supuesto periodista es capaz de afirmar bajo una foto del Cardenal qu "Martini no entiende por qué Dios hizo sufrir a su Hijo en la cruz", cuando el mismo supuesto periodista es capaz de afirmar que esta intimidad se sitúa tiempo atras en el contexto de pasadas noches oscuras, "recordando las que tuvo Teresa de Calcuta", y a las que la obra se dirige siempre en pasado.
Visto lo visto, parece ser que la tarea de algunos que pretenden ser reconocidos comoliteratos y profesionales del periodismo, lejos de dignificar tan honorable profesión, se dedican a la afanosa labor de la desinformación y la manipulación. De ahí que quien esté verdaderamente interesado en el pensamiento e itinerario espiritual del Cardenal Martini, mejor lea la obra por si mismo y saque sus propias conclusiones.
