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HOY TEOLÓGICO - Alfonso Luis Calvente Ortiz

NUEVO PENTECOSTES

NUEVO PENTECOSTES

Hoy Domingo de Pentecostes acudiremos alegres a los templos a celebrar las primeras participaciones activas en la Eucaristía de esos nuestros hermanos más jovencitos. En un nuevo Pentecostes, tan necesario en los tiempos que corre nuestra amada Iglesia en España, me gustaría recordar a aquellos que derramando su sangre en fiel testimonio cristiano, junto a tantos otros acá y allá, se nos presentan hoy como referentes auténticos y actuales del ser cristiano en tiempos difíciles de acoso y persecución:

 

 

 

JALISCIENSES – SIERVOS DE DIOS

Anacleto González Flores

Jorge Vargas González

Ramón Vargas González

Luis Padilla Gómez

Ezequiel Huerta Gutiérrez

 Luis Magaña Servin

Miguel Gómez Loza

 

 

La “CRISTIADA” o resistencia cristiana al abuso de poder de los estamentos político fácticos de México fue fruto de un proceso que arranca con la promulgación en 1917 de la Constitución Mexicana que sentó la base a todo el proceso anticlerical y anticatólico que llega incluso hasta nuestros días. El golpe definitivo contra la Iglesia se asesto por medio de la “Ley Calles”, reforma del Código Penal decretado el 14 de Julio de 1926, y que constaba de 33 artículos todos contra la Iglesia Católica.

Entre otras cosas la ley prohibía enseñar religión en la escuela primaria, emitir votos religiosos, celebrar actos religiosos fuera de los templos, usar fuera de los templos sotana o hábitos religiosos, ejercer actos de culto por parte de los sacerdotes mexicanos, no debidamente registrados y aprobados por la autoridad civil.

El 31 de Julio de 1926, las campanas de todas las Iglesias repicaron por última vez, los templos se cerraron al culto público en todo el país. Los sagrarios se quedaron vacíos y los altares sin ministros. Era en realidad un luto nacional, puesto que más del 90% de la población era católica.

Los cristeros murieron al grito de ¡Viva Cristo Rey! El grito que había nacido oficialmente el domingo 11 de Enero de 1914, en la catedral de la ciudad de México, con ocasión de la proclamación solemne del Reinado temporal de Cristo en México.

 

 

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